22 oct. 2009

ACERCA DEL AMOR VEDADERO

¿Hasta dónde llega la frontera del amor? ¿Dónde comienza? ¿Quién puede explicar su definición? ¿Qué podría asegurarlo? ¿Cómo expresar lo que significa?. Graciela lo intenta con acciones. De un modo insistente, ella vuelve a reclamar aquello que seguramente no logre. Pero igual no se resigna: Se levanta a las siete y cuarto, desayuna, y camina hasta una institución estatal. Allí recorre un largo pasillo, y espera su turno en el sector de Tercera Edad.
No es la primera vez que lo hace, ni el primer lugar al que asiste. Su padre (de ochentiseis años), sin piernas ya (amputadas por la ausencia de salud, que lentamente lo va poblando por completo) está enamorado, y su compañera no tiene permiso para estar con él y cuidarlo.
Entonces Graciela protesta mientras pregunta si no existe alguna posibilidad de poder hacer algo. Sabe que tiene de su lado más derrotas que victorias, pero aún así, cierra los ojos y sigue, por el amor y la esperanza de ver a su padre felíz hasta el final.
Ella lo sabe: nunca es fácil el amor, nunca es seguro. Pero lo seguro es que implica una lucha y cierta integridad para lograr recolectar la mayor cantidad de sonrisas posibles y, ¿por qué no?, también las imposibles.